Facilita la adquisición de habilidades y el desarrollo infantil en el ejercicio de actividades cotidianas de la vida diaria, aprendizaje y juego, para conseguir mayor independencia y participación social.

¿En qué casos?

Trastornos del neurodesarrollo: retraso general del desarrollo, TEA, trastornos motores, alteraciones en la motricidad gruesa y fina …

Alteraciones sensoriales.

Síndromes genéticos (Down, Rett, Williams …).

Parálisis Cerebral Infantil (PCI).

Deficiencias de la extremidad superior.

Dificultades en el aprendizaje (disgrafía, funciones ejecutivas …).

Trastorno del desarrollo de la coordinación.